Trucos para ganar en el póker

El póker es uno de los juegos de cartas líderes del sector del juego. Tanto en casinos tradicionales como a través de Internet se ofrece una amplia selección de mesas de póker en sus distintas variantes y modalidades de apuestas. El Texas Holdem es uno de los preferidos por los jugadores. De ahí que haya tantas mesas de esta variante de póker en los casinos y salas de póker online. Además de las partidas también tenemos los torneos, tanto de pago como freerolls. De hecho muchos de ellos tienen gran reputación a nivel mundial.

Para jugar al póker es muy importante ser disciplinados a la hora de pensar y actuar. La capacidad para pensar fríamente ante situaciones de tensión es uno de los factores que debe tener todo buen jugador. Las emociones a veces nos juegan malas pasadas, por eso debemos tratar de tenerlas controladas en todo momento y evitar que la partida se nos vaya de las manos.

Para llevar a cabo una estrategia de la manera más óptima posible el truco está en no dejarse llevar por la emoción del momento y ser capaces de seguir nuestra táctica de juego bajo cualquier circunstancia. En póker a este concepto se le conoce como el tilt.

Para jugar al póker son muchas las combinaciones de cartas que hay. Pero recuerda, la mano más alta no tiene por qué ser siempre la mejor. A menudo las manos bajas sorprenden a los jugadores así que no las menosprecies nunca. Si tienes alguna sé capaz de aprovecharla.

Aprender a observar a los rivales es fundamental para averiguar qué manos podrían tener y cuáles pueden ser sus intenciones. Busca indicios comunes en los distintos jugadores para determinar cómo de enserio van y si se marcan muchos faroles para tratar de engañarte.

Conocer los puntos fuertes y débiles de tus rivales es una buena manera para aprovecharte en las jugadas. No olvides que a veces los jugadores más avanzados engañan mostrando unas emociones falsas para que sus contrincantes se confíen y luego darles la sorpresa. Ten cuidado con esto, cuando algo te parezca demasiado obvio quizás sea porque estén fingiendo adrede.

Un truco para que tus contrincantes no identifiquen que eres un jugador principiante y se aprovechen de ti es que intentes no jugar demasiadas manos. Sí por lo que sea tienes una mano mala que no vas a poder aprovechar no sigas jugando esperando tener suerte, se inteligente y abandona esa partida.

No dejes nunca que tus adversarios sepan qué tipo de manos juegas porque puede convertirse en un punto a favor para ellos. Observa siempre la mesa para leer las apuestas que se manejan e intentar ganar ventaja. Por supuesto, sí necesitas descansar no dudes en hacerlo. Sobre todo si estás pasando una mala racha es conveniente alejarse de la mesa y volver a intentarlo más tarde. Hazte un favor cuando te ocurra y date la oportunidad de ver las cosas en perspectiva.

Mantén la cabeza en su sitio en todo momento, no desvíes de tu objetivo final, sé capaz de anticiparte al resto, sé agresivo cuando toque y por nada del mundo te relajes durante una partida de póker. Hazte el interesante para que tus rivales tengan ganas de saber qué cartas llevas y oblígales a apostar por verlas. Así conseguirás que el bote de la partida crezca.

Un último consejo, por lo general los jugadores que tienen buenas manos tienden a mirar sus cartas más de la cuenta. Esto no siempre tiene por qué ser así pero conviene que no pierdas detalle porque quizás puedas identificar a un posible ganador.

Pues bien, estos son algunos de los trucos y consejos que deberás tener en cuenta si quieres ganar al póker, así que no te olvides ponerlos en práctica cada vez que juegues. Si lo deseas puedes practicar en mesas de póker gratis antes de poner el dinero sobre la mesa. A medida que practiques te sentirás más seguro y confiado para las partidas de póker reales.