Informacón de contenido:

    1. Aspectos constitucionales

    Regulación jurídica de la Bolsa de Valores Santiago

    Para este caso, en Chile se encuentran en su constitución dos únicas normas que se vinculan al funcionamiento de la Bolsa de Valores de Santiago.

    La primera ley se refiere al artículo 19 número 24 de la constitución nacional de Chile, en donde se consagra el derecho de propiedad redactado en ese artículo de una forma muy clara, haciendo posible por lo tanto una férrea seguridad en el ámbito jurídico para todo inversionista que quiera participar en la Bolsa de Valores de Santiago y en el Mercado Bursátil por lo general.

    Broker FOREX

    Al no existir esta ley que garantice una efectiva seguridad, la economía se vería enormemente afectada, quedando sin impulso, repercutiendo por lo tanto gravemente en el funcionamiento general de todo el mercado de valores, ya que las personas que quisieran participar en el ámbito de la Bolsa de Valores de Santiago se abstendría de avanzar en ese incentivo, ya que no tendrían confianza en el sistema en general.

    Por lo general, la confianza es un elemento muy fundamental para el funcionamiento del mercado bursátil chileno y de cualquier país en general, siendo considerado por ende como su motor.

    Copiar expertos en criptomonedas

    Esta garantía constitución señalada en su artículo 19 número 24, hace posible que toda persona que quiera participar en el Mercado Bursátil haga posible esta acción con el simple hecho de invertir, ya que se van a encontrar con una total seguridad en todas sus operaciones y en su derecho de propiedad.

    Por consiguiente, la segunda que hace posible el funcionamiento de la Bolsa de Valores de Santiago es el artículo 19 número 21, el cual dicta el derecho de desarrollar cualquier actividad vinculada al ámbito económico, la cual no puede ser contraria a un aspecto moral, ni tampoco perjudicar en cualquier sentido al orden público o a la seguridad nacional de Chile.

    Dicha garantía constitucional se relaciona efectivamente con la garantía del derecho de propiedad, dando toda la protección necesaria para que los diferentes mercados, como el mercado bursátil, puedan llevar a cabo todas sus actividades vinculadas al ámbito financiero.

    Por lo tanto, la mencionada garantía da paso a la creación de sociedades de todo tipo que deseen llevar a cabo actividades económicas. Y gracias a esta ley también existe la Bolsa de Valores de Santiago, ya que esta bolsa es considerada como sociedad de carácter anónima especial, el cual a su vez se regula bajo las normas especialmente dirigidas a las sociedades anónimas abiertas, al igual que las normas encontradas en la constitución nacional de Chile.

    Las dos normas constitucionales anteriormente mencionadas dan todas las bases y conceptos necesarios para la formación adecuada de los mercados financieros y económicas. Estos mercados por lo tanto están protegidos por las dos mencionadas y explicadas normas, presentando por consiguiente la seguridad jurídica que se necesita para expandir la confianza a todos los futuros y presentes participantes de la Bolsa de Valores de Santiago y del mercado de capitales en general, para así sustentan el crecimiento económico del país en general.

    1. Regulación legal

    A continuación, serán señaladas una serie de leyes que presentan vinculación con la Bolsa de Valores de Santiago:

    • Ley número 18.045

    En la presente ley o normativa se resalta la definición pertinente de la Bolsa de Valores en general en donde señala el objetivo principal de este tipo de entidades financieras el cual es el de facilitar la implementación física indispensable para llevar a cabo las transacciones que cada cliente requiera por medio de una serie de implementación de mecanismos de forma continua en la subasta pública.

    Con dicha definición se entienda que la Bolsa de Valores de Santiago por ser de carácter pública esta institución presenta la obligación de entregar periódicamente para así mantener de forma efectiva la transparencia en el mercado. Por medio de esto, la confianza se fortalece en el ámbito del mercado, conduciendo por ende a un mayor dinamismo, eficiencia y profundidad del mercado financiero.

    Por otro parte en el artículo 39, señala un mensaje de obligación que deben mantener las bolsas de valores en cuanto a su autorregulación, para así procurar que se mantenga un mercado de índole competitiva, ordenada, equitativa y transparente. Esta misma ley también dicta que toda actividad que desempeñe cualquier corredores de bolsa debería estar regulada y fiscalizada bajo toda normativa de la institución financiera para la cual desempeñe sus funciones.

    En el artículo 40 se describe la forma de ejecución de la regulación en una forma más amplia ajustado para todas la Bolsas de Valores, en donde también se les aplica las normas establecidas a las sociedades anónimas de carácter abierto, siempre y cuando no estén en contrariedad con las normas presentes en la Ley 18.045, por lo tanto, también señala el sometimiento de ésta a la Superintendencia de valores y seguros.

    De la misma forma, el artículo 40 también señala las diferentes modalidades presentes en las bolsas de valores. En uno de sus numerales, específicamente en el número 4, el artículo 40 dicta que si el patrimonio neto desde la vigencia de la bolsa de valores se viera reducida a una cifra más abajo que las 30 mil unidades de fomento, por consiguiente si se presenta esta situación, la bolsa de valores, en este caso la Bolsa de Valores de Santiago, presentará un plazo de aproximadamente 3 meses para recuperarse de dicho déficit.

    Sin embargo, si la situación anterior no fuese aun solucionada, la Superintendencia de valores y seguros tendrá el derecho de revocar su autorización de existencia. En suma, esta norma es muy importante ya que sus intenciones se basan principalmente en preservar la integridad del capital general de la bolsa de valores, y por otro lado, representa una seguridad muy efectiva para todas las personas que participan en las diferentes actividades o transacciones ocurridas en la bolsa, para así mantener una adecuada responsabilidad por parte del ente financiero de la bolsa de valores con respecto a sus clientes.

    Siguiendo en el artículo 40, en su numeral 5, dicta que cada accionista en la bolsa de valores solo podrá ser dueño de una única acción, manteniéndose así un adecuado equilibrio evitándose por ende que el control esté en las manos de unas pocas personas. A diferencia de lo anterior, la bolsa lo que hace es dividir dicho valor entre varios accionistas, brindando así una participación en pro del equilibrio a todos los socios inscritos a las actividades de la bolsa de valores, produciéndose de nuevo entre las personas una seguridad efectiva para proceder a invertir.

    En el numeral 6, haciendo alusión nuevamente al funcionamiento de la Bolsa de Valores de Santiago, se refiere en esta ocasión a las obligaciones de los corredores de bolsa, ya que éstos deben adquirir una acción en la Bolsa. Sin embargo, algunos autores señalan que esta norma debería ser suprimida ya que le da un carácter elitista al ámbito financiero de la Bolsa de Valores de Santiago, excluyendo en algunos casos la participación de algunos inversionistas.

    En cuanto al numeral 8, dicta que los titulares de las acciones ofrecidas por cualquier bolsa de valores no tendrán la oportunidad de utilizar el derecho relacionado a la opción preferente que presentan los accionistas pertenecientes a las sociedades anónimas.

    • Ley número 18.046

    Dentro de esta ley, específicamente en su artículo 126, dicta que las Bolsas de Valores son formadas y creadas por medio de una escritura pública y por medio de una previa autorización de la Superintendencia. En esta ley se señala claramente el papel que cumplen las bolsas de valores en la sociedad, ya que si desempeñan mal su ejecución o funcionamiento, pueden llegar a afectar toda la economía del país.

    Para evitar la anterior situación, aparece el rol de la Superintendencia de valores y seguros, ya que este ente se encarga de la supervisión constante, de que todo esté en regla en cuanto al funcionamiento de la bolsa. Esta entidad reguladora y supervisora mantiene una constante presencia en la bolsa, desde su creación hasta su funcionamiento en general.

    Por otro lado, también se puede presentar la situación de inexistencia jurídica, la cual se refiere a la omisión del proceso de constitución de la escritura en general, al igual que de la resolución aprobatoria o de su correspondiente inscripción. Por lo tanto, según lo reflejado en la ley, cuando una entidad financiera no presenta ciertos requisitos para su adecuada constitución, la ley se ocupa de que no se presente ninguna posibilidad de que dicha sociedad de valores se llegue a constituir definitiva y legalmente, por lo tanto, no se producirá ningún efecto jurídico.

    De dicha forma, esta ley obliga a las bolsas de valores a incluir y mantener en sus estatutos internos, una normativa clara y adecuada que regula de forma exhaustiva y correcta cada uno de los derechos y de las obligaciones de los participantes y los clientes que interactúen en las actividades del mercado bursátil.

    1. Regulación en el aspecto administrativo

    En lo que se refiere a este ámbito, la Superintendencia de valores y seguros también participa en este rango, siendo la encargada principal de ejecutar esta regulación a las bolsas de valores. Este ente llamado Superintendencia de valores y seguros está vinculado directamente con el Gobierno nacional chileno y el Ministerio de Hacienda de la república.

    A esta entidad le corresponde la superior fiscalización aplicada a las bolsas de valores mobiliarios y sus correspondientes operaciones a nivel bursátil. En suma, se puede destacar que en el caso chileno, todas las operaciones de carácter bursátil está regulado y fiscalizado por una autoridad de tipo administrativo, debido al tipo de operaciones que se llevan a cabo en el mencionado mercado financiero.

    La principal actividad de la Superintendencia de valores y seguros es velar por el total cumplimiento y efectivo en todo lo referente a la normativa en general del mercado de valores, por lo tanto , esta Superintendencia también se encarga de proteger a todas las personas en general o a las institución fiscalizadas. Igualmente, este ente está facultado para fijar normas, al mismo tiempo que llevar a cabo una serie de instrucciones y de órdenes para que sean debidamente cumplidas por los miembros de la asociación o ente financiero.

    Sin embargo, sumado a lo anterior, otra función muy importante que presenta la Superintendencia de valores y seguros, es que también tiene la facultad para llevar a cabo un proceso de examinación en todo tipo de operación, ya sea relacionado a un documento, a una cuenta, a un libro, o a un simple bien. Esta función definitivamente le proporciona un gran poder a la entidad o autoridad regulatoria, ya que de la misma forma que puede dar paso a la creación, también presente la facultad de cancelar cualquier inscripción que se realice ante el Registro de Valores.

    Dado lo anterior, se podría decir que la Superintendencia de valores y seguros mantiene un poder transversal en todo lo referente a la legislación, regulando por consiguiente todo lo concerniente al mercado de capitales, en donde tiene derecho a participar en cualquier situación o caso, dotada al mismo tiempo con un importante poder sancionatorio, aplicando desde una serie de censuras al infractor, o ya sea también multas, cancelar su autorización, hasta llegar a aplicar medidas legales de carácter criminal.

    En suma, para el caso del mercado bursátil de Chile, podemos observar que este ente regulatorio depositado en la figura de la Superintendencia, presenta un poder muy importante en comparación con las otras Superintendencias encontradas en los otros mercados bursátiles de los demás países, por lo menos a nivel suramericano.

    1. Autorregulación de la Bolsa de Valores de Santiago

    Siguiendo al artículo 39 de la ya mencionada Ley número 18.045, las bolsas de valores están en obligación de llevar a cabo una reglamentación todas sus actividades y la de los corredores de bolsa al mismo tiempo. De igual forma, la Bolsa de Valores de Santiago debe asegurar que esta reglamentación sea cumplida, para así conseguir que se establezca y se mantenga por el tiempo un mercado ordenado, competitivo, igualitario y transparente, siempre y cuando, no se pase por alto las normas dictadas por la Superintendencia de valores y seguros.