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Imaginemos una empresa con  millones de acciones en el mercado cuyo valor ascienda a una suma millonaria, para ser más específico imaginemos que tiene un millón de acciones y que cada una valga 1000pts, el total será de mil millones de pesetas, eso significa que el valor por acción es de 1000 pts.

Si revisamos un poco el historial, imaginemos que en el pasado ejercicio obtuvo unos beneficios después de impuestos de 50 millones, de los que ha dirigido 25 a reservas y 25 a dividendos, es decir 50 pts de beneficio por acción, de ellos 25 pts a dividendo. En  otras ocasiones hemos explicado los conceptos de valor contable, beneficio después de impuestos.

Los tipos de interés a 10 años están al 6%. La acción se está cotizando en el mercado a 1450 pts. Si compramos ¿estamos haciendo una buena inversión?Guía Forex Gratis

El sentido común nos sugiere que el valor contable debe ser el referente básico para fijar el precio de la acción. Partiendo de este criterio, la acción debiera valer 1000 pts. Pero la realidad es que vale 1450, aproximadamente un 50% más. Otro criterio sería la rentabilidad que podemos obtener por el dividendo. El año pasado pagaron 25 pts por dividendo. Esto supone un 1,72% sobre 1450 pts. Compárese con el 6% de rentabilidad de los bonos.

La conclusión del sentido común parece ser clara: invertir en los bonos. En todo caso, si a la Bolsa ha tenido subidas en los últimos tiempos podemos deducir que seguirá subiendo, y ahí entra un proceso de especulación. Es decir, compraremos a 1450 confiando en que la subida bursátil nos permita encontrar un persona que, con actitud precipitada no piense mucho y, que nos lo compre a más, por ejemplo 1600.

Esto constituye para el sentido común una herramienta muy útil para desenvolvernos en el mundo bursátil. Más de una vez nos será de mucha utilidad, y esto lo afirmo con seguridad. Pero hay situaciones que escapan de nuestras manos, y en efecto a veces no seremos capaces de entender las situaciones en toda su complejidad.

Lo que podemos esperar es que en circunstancias normales los beneficios de las empresas tienden a aumentar. En ello intervienen factores como el propio crecimiento de la economía, así como la inflación que va haciendo crecer las cifras de facturación, beneficios, etc, todo ello si la empresa tiene capacidad de reflejarlas en sus clientes.

En determinados momentos funcionará con mucha eficacia la contención de costes que tienden a desbordarse  y que estén abandonados a comportamientos del “azar”. Finalmente está la expansión de la empresa, propiciando inversiones importantes, abriéndose a nuevos mercados, etc, que, caso de resultar correcta, generará nuevos flujos de beneficios.

Si la empresa está bien posicionada en un mercado con expansión estable dentro de una situación económica próspera, crecería a largo plazo sin lugar a dudas un 20% anual, podemos decir que esto es acumulativo=sobre cifras del año anterior.

No esperes que al final del primer año de nuestra inversión los beneficios serán de 50 pts por acción. Serán de más. Van a ser de 60 pts (20% más que el anterior), de los que 30 irán a dividendo. En el final del segundo tendremos 72, de los que 36 a dividendo… hasta llegar al décimo donde los beneficios aumentan a la respetable cifra de 310 pts, de los que 155 pts van a dividendos.

El valor contable asciende en esta ocasión a 1649. Una vez en este punto si el inversor se decide vender y, suponiendo que el mercado sigue manteniendo la misma relación precio/valor contable que cuando se compraron las acciones, puede conseguir 2391 pts por la  venta que inteligentemente haya efectuado.

Para que entendamos mejor copio en el siguiente cuadro la evolución de los diversos valores:
V.C.  D.  F.A. F.B.
0 1000 25 -1450 -1000
1 1025 30 30 60
2 1055 36 36 60
3 1091 43 43 60
4 1134 52 52 60
5 1186 62 62 60
6 1248 75 75 60
7 1322 90 90 60
8 1412 107 107 60
9 1519 129 129 60
10 1649 155 2546 1060

V.C. Valor contable ; D. Dividendo=Dotación a reservas dado que en este caso la empresa reparte el beneficio 50%-50% ; F. A. Flujo de fondos para el propietario de la acción ; F.B. Flujo de fondos para el propietario del bono.

Vemos que los flujos de fondos del propietario del bono y del propietario de la acción han sido bastante diversos. Conozco una fórmula matemática, la T.I.R. (Tasa Interna de Retorno), que nos permite compararlos. Es bastante compleja, pero una hoja de cálculo la
resuelve al instante 🙂 En Excel se llama TIR(rango) donde el rango son las celdas con el flujo de fondos analizado que hemos analizado.

Como os habéis fijado la TIR de la acción aumenta el 9% mientras que la del bono es de un 6%. Al preservar las acciones en un plazo largo, el propietario de la acción no ha cometido errores en este negocio. Es que no es un negocio tan malo como a muchos puede parecer.

Ya hemos hablado del  concepto de “prima de riesgo”. A cambio de aceptar la inseguridad que supone la inversión en acciones, el propietario de una acción espera una rentabilidad adicional a la que puede obtener con la renta fija. Hay que observar con cierta rigurosidad, que, en la práctica, la prima de riesgo no se calcula sobre los tipos a largo plazo sino sobre los tipos a corto, generalmente más bajos que los tipos a largo debido a que estos llevan su propia prima de riesgo dependiente a una subida.

Imaginemos que los tipos a corto estuvieran al 5%, la prima de riesgo sería del 4%, más o menos la que se mira como aceptable en el mercado bursátil español.

Desde este punto de vista, la acción a 1450 está bien valorada, con una prima de riesgo aceptable, siempre que:

1. Los tipos de interés permanezcan con un comportamiento estable.
2. Que las tasas de crecimiento acumulativo se mantengan en la tasa prevista
3. Que el mercado esté dispuesto a pagar al final del período el sobreprecio sobre el valor  del que hemos hablado. Esto será así o no, no tanto en función de criterios históricos sino de una previsión de comportamientos en el futuro, incluyendo las expectativas que podamos  crearnos en el proceso.

De esta forma hemos llegado a la “diana” en la determinación de ciertos factores que intervienen a la hora de determinar el precio de la acción: expectativas de tipos de interés y de crecimiento de beneficios de la empresa.

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