Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Comparte nuestro contenido para ayudarnos

Brókers Forex, CFD y +DepósitoRevisar
Plataforma √ļnica y exclusiva
Cuenta Demo Gratis Acciones & Forex
Regulado por Cysec
Exposición a riesgos limitados
10‚ā¨/$
Broker Forex Para Profesionales
Metatrader 4 & 5
Regulado por 7 organismos
Entrenador Personal para guiarte
100‚ā¨/$
El conocido financiero extravagante Ralph Nelson Elliott, consigui√≥ superar sus metas a trav√©s de duro trabajo y de insistir en la b√ļsqueda del √©xito, aunque este le tard√≥ en llegar. Hamilton Bolton describi√≥ la proeza de este economista diciendo “Elliott desarroll√≥ su principio a trav√©s de un m√©todo racional del an√°lisis del mercado y a una escala nunca antes hecha.

nacido el 28 de Julio de 1871 en Marysville en Kansas, aunque se traslad√≥ pronto a San Antonio, Texas. En 1896 empez√≥ sus estudios en contabilidad y estuvo trabajando 25 a√Īos como ejecutivo en varias empresas en M√©xico y Centroam√©rica. Se gan√≥ una gran reputaci√≥n como experto dirigiendo grandes negocios despu√©s de salvar a empresas en situaciones complicadas. Se muda a Nueva York en 1920.

Ten√≠a una preparaci√≥n excelente que hizo que fuera seleccionado para un proyecto internacional del gobierno de Estados Unidos, que consist√≠a en que en 1924 el Departamento de Estado le nombra responsable n√ļmero 1 a Nicaragua, ocupada en aquel momento por los marines. En febrero de 2915 aplic√≥ su experiencia en la reorganizaci√≥n de las finanzas de ese pa√≠s.Gu√≠a Forex Gratis

Tras dejar Nicaragua le env√≠an a Guatemala para ocupar el cargo ejecutivo de Auditor General de la Compa√Ī√≠a de Ferrocarriles de Centroam√©rica. En aquel periodo escribi√≥ dos libros, el Tea Room and Cafeteria Management, que public√≥ en agosto de 1926 a trav√©s de Little, Brown & Company, y The Future of Latin America, que fue un an√°lisis de los problemas sociales y econ√≥micos del subcontinente y la propuesta de Elliott para crear estabilidad econ√≥mica y prosperidad duradera en aquella regi√≥n.

Con el segundo libro a las puertas de ver la luz, retorna a Estados Unidos donde dirige su propia empresa de consultoría. A la vuelta empezó a sentir unos síntomas de una enfermedad digestiva que le provocó una ameba que le había contagiado en América Central. Estaba en lo más alto de su carrera, con una reputación intachable basada en una carrera distinguida, con un nuevo libro y una fama de orador y asesor creciente.

Su enfermedad empeor√≥ en 1929 y cuando todo le era favorable le dobleg√≥ dej√°ndolo en cama con una anemia perniciosa. Tuvo que jubilarse anticipadamente a los 58 a√Īos de edad, y estuvo cerca de la muerte en los cinco a√Īos siguientes cuando tuvo que ser hospitalizado en varias ocasiones.

Durante su postraci√≥n y para distraer la atenci√≥n sobre su enfermedad se dedic√≥ a la investigaci√≥n sobre los mercados financieros. Estudi√≥ diferentes √≠ndices burs√°tiles en varios periodos de tiempo, anual, mensual, semanal, diario, por hora‚Ķ durante 75 a√Īos de actividad burs√°til. Cumpli√≥ la misi√≥n que pregonaba en sus libros, la de que hay una raz√≥n para todo y es obligado descubrirla.

En torno a mayo de 1934 a los dos meses de haber rozado la muerte, descubri√≥ una serie de comportamientos generales que se pod√≠an aplicar a todos los mercados de valores. Seg√ļn Elliot los mercados se mueven por ondas o impulsos. Su teor√≠a conten√≠a varios errores pero los fue corrigiendo a lo largos de los meses siguientes. Hab√≠a conseguido ir m√°s all√° de sus metas detectando patrones que segu√≠an los mercados a trav√©s de un estudio minucioso de los mismos.

En 1934 en el mes de noviembre, se decidi√≥ a presentar sus ideas a uno de los miembros de la comunidad financiera, Charles J. Collins de Investment Counsel Inc. de Detroit. En esa empresa hab√≠a probado muchos m√©todos de traders que ofertaba batir el mercado y ped√≠an que pronosticara c√≥mo iba a funcionar durante alg√ļn tiempo, asumiendo que cualquier sistema que en principio parec√≠a bueno se pod√≠a aplicar con √©xito. Pero estos sistemas casi siempre tienen resultados pobres. Elliot ten√≠a otra forma de operar.

El promedio del dow Jones que hab√≠a estudiado, estaba bajando a primeros del a√Īo 1935, y en la segunda semana de febrero, el Dow Jones Rail Average, empez√≥ a caer por debajo del m√≠nimo de 33.19 como hab√≠a pronosticado. El sentimiento era de nuevo bajista con el recuerdo del crash del 29 a√ļn cercano. El DJIA ca√≠a cerca del 11 por ciento y llegaba al nivel de los 96 puntos donde el √≠ndice sectorial de Ferrocarriles del Dow Jones, que era el √≠ndice m√°s importante de aquellos tiempos, ca√≠a el 50 por ciento desde el m√°ximo de 1933. El mi√©rcoles 13 de marzo de 1935, despu√©s del cierre del mercado, el Dow Jones estaba cerca de los m√≠nimos del d√≠a. Elliot le mand√≥ un telegrama a Collins dici√©ndole que a pesar de las implicaciones bajistas, todos los √≠ndices est√°n haciendo suelo.

La ma√Īana siguiente este ley√≥ el telegrama y el DJIA hac√≠a m√≠nimos del a√Īo. El d√≠a antes del telegrama el √≠ndice de ferrocarriles hac√≠a tambi√©n el m√≠nimo. Pero ese mes empez√≥ el giro de mercado y comenz√≥ la tendencia alcista.

A los dos meses Collins declaró que estaba impresionado por la exactitud de la previsión de Elliott y decidieron colaborar en un libro llamado Principio de la Onda que fue publicado el 31 de agosto de 1938. El primer capítulo empieza así.

‚ÄúNinguna afirmaci√≥n es m√°s grande que la que dice que el universo esta regido por leyes. Sin leyes, es evidente que todo ser√≠a un caos, y con caos nada existir√≠a. Una muy extensa investigaci√≥n sobre la actividad humana nos indica que pr√°cticamente todas las manifestaciones que resultan de nuestros procesos socio-econ√≥micos siguen una ley que dan lugar a consecuencias similares y series de ondas o impulsos de un n√ļmero definido. El mercado de acciones muestra los impulsos u ondas propio de la actividad socio-econ√≥mica‚ÄĚ.

Unas semanas después de publicar el libro, Elliot recoge sus pertenencias y se muda a Brooklyn, cerca del distrito financiero de Manhattan. El 10 de noviembre publicaba un artículo donde analizaba y hacía una predicción sobre qué camino iba a seguir el mercado de acciones.

Volvi√≥ de nuevo al negocio que ten√≠a planeado once a√Īos antes. En 1929 redacta doce art√≠culos en la revista Wave Principle for Financial World, que elevan su reputaci√≥n entre la comunidad financiera y le dan la oportunidad de escribir una serie de boletines educativos. Uno de ellos era un trabajo que relaciona una lista amplia de patrones de comportamiento de los mercados con la teor√≠a de la conducta humana, algo que era innovador en la econom√≠a y la sociolog√≠a.

Durante los a√Īos 40 Elliot desarroll√≥ completamente su concepto de que el flujo y reflujo de la actividad humana as√≠ como las emociones siguen una progresi√≥n natural que est√° gobernada por las leyes de la naturaleza. Ligaba por ejemplo patrones de comportamiento de las personas a Fibonacci y al ratio arm√≥nico, que es un fen√≥meno matem√°tico que conocen hace milenios matem√°ticos, cient√≠ficos, arquitectos y fil√≥sofos.

Consigui√≥ que recopilaran lo que era considerado su obra definitiva, la Ley de la Naturaleza, el secreto del Universo. Esta monograf√≠a publicada por Elliot a los 75 a√Īos, incluye la mayor√≠a de sus estudios acerca de la onda. Se public√≥ el 10 de junio de 1946 y se vendieron 1000 ejemplares a distintos miembros de la comunidad financiera de Nueva York. A menos de dos a√Īos de su muerte, hab√≠a hecho historia. Actualmente la teor√≠a de las ondas de Elliot se usa por miles de gestores e inversores para la toma de decisiones.

Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Comparte nuestro contenido para ayudarnos