Acuerdos de Basilea

¿Qué es Acuerdos de Basilea?

Definición Acuerdos de Basilea

Son acuerdos establecidos a nivel mundial, con el objetivo de garantizar la estabilidad del sistema bancario internacional. Estas directrices surgen en una época cuando la globalización estaba en pleno auge, y donde la crisis bancaria de un país tiene una incidencia sobre el resto de las naciones.

Su característica principal es que estos acuerdos y normativas no tienen un carácter legal, son los países quienes deciden si se adhieren o no a dicho acuerdo.

Su origen

En el año 1974, el banco Bankhaus Herstatt ubicado en Alemania quiebra, lo que generó un efecto dominó sobre el sistema financiero estadounidense, dado que el banco Chase Manhattan, banco corresponsal decidió no cumplir con las órdenes de pago que abrían contra el banco Bankhaus Herstatt. Es bajo este contexto, que los presidentes de los bancos centrales del G-10 se reunieron con el objetivo de reducir los riesgos de una crisis financiera internacional, creando una serie de normativas armonizada para los países firmantes.

Basilea I

El primer acuerdo de Basilea se firmó en el año 1988, en él se establecieron los términos básicos que regulan la actividad bancaria, como por ejemplo el capital regulatorio, la protección ante quiebras, el capital necesario para hacer frente a los riesgos del mercado. La característica principal de este acuerdo es que las entidades bancarias deben tener como capital que representen al menos el 8% de los activos de riesgo que estos tengan en su poder.

Basilea II

En el segundo acuerdo además se establece el capital mínimo, la difusión de información, así como establecer un proceso de supervisión bancaria, donde se mantiene un estricto seguimiento en lo que respecta a los principales indicadores y coeficientes, esto con el objetivo de fomentar la gestión bancaria responsable.

Basilea III

El tercer acuerdo de Basilea fue aprobado en el año 2010, justo luego de la crisis financiera del año 2008. En este acuerdo se establecen nuevas normas y recomendaciones, específicamente el endurecimiento de algunos criterios respecto al capital del banco que les permita ampliar la capacidad de absorber las pérdidas que generan algunos instrumentos de alto riesgo.